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IMPLANTACIÓN
DE SISTEMAS DE GESTIóN EN LA EMPRESA AGROALIMENTARIA
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ACTUACIONES
DEL DEPARTAMENTO DE CALIDAD DEL INTA
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Aun
no admitiéndose sino "trajes a medida"
según las particularidades y características
propias de cada empresa, cualquier actuación en el
ámbito de la mejora continua, plasmada en la práctica
mediante la implantación de sistemas de gestión,
ha de integrar, de forma genérica, las siguientes
fases:
Planificación.
Ejecución.
Control.
Mejora y ajuste.
Durante la fase de planificación, y en estrecha colaboración
con la dirección, se trata de determinar y valorar
las necesidades, motivaciones y requerimientos de la empresa,
a partir de los cuales se diseña un Plan Estratégico,
documento en el que se especifican los objetivos (tanto
estratégicos, como operativos), así como las
medidas y acciones a desarrollar para alcanzar los mismos,
y que en su conjunto definirán el sistema de gestión
pretendido.
Por su parte, en la fase de ejecución se sigue la
siguiente secuencia lógica:
Así,
resulta absolutamente imprescindible realizar un diagnóstico
de la organización que determine la situación
de partida del proyecto en aspectos tales como:
Marco estratégico y política de empresa.
Organización y organigrama funcional.
Gestión de los recursos humanos, relaciones
interpersonales, política de comunicación,
etc.
Función productiva: productos, procedimientos,
equipos e instalaciones, etc.
Con los datos recogidos, se procede a la elaboración
del Informe General de la Empresa, en el que se incluyen,
entre otros aspectos, el análisis de las deficiencias
detectadas y la propuesta de posibles alternativas.
El diagnóstico de la organización debe permitir
determinar exactamente sus puntos fuertes y sus debilidades,
cuantificando los mismos, de forma que dicha situación
inicial sirva como referencia en el proyecto de mejora continua
propuesto.
A la recíproca, en el apartado de "conocimiento"
se desarrollan acciones encaminadas a la difusión,
información y formación del personal implicado,
con el objetivo de alcanzar una situación idónea
en este sentido sobre la que fundamentar la implantación
del sistema de gestión: motivación, sensibilización
y compromiso; conocimiento de las Normas de referencia,
difusión de la Cultura de la Calidad, etc.
Implantar un sistema de gestión, en general, es primero
una decisión política de la dirección
de la empresa, que luego debe contar con la colaboración
de todos los managers, técnicos y trabajadores.
Con todo, posteriormente, la documentación del sistema
(Manuales, Procedimientos, Instrucciones de Trabajo) no
es sino la herramienta básica para la gestión
eficaz del mismo, tanto en su implantación propiamente
dicha, como en su mantenimiento y control, en la idea de
la mejora continua.
El desarrollo del plan establecido admite, en la práctica,
diversas alternativas, atendiendo a las particularidades
propias de cada empresa. En cualquier caso, se trata de
temporizar el proyecto y llevarlo adelante paso a paso,
con la cooperación de todos.
Hasta aquí, el plazo medio de ejecución de
las acciones descritas es de doce meses.
Finalmente, el registro de la empresa y la certificación
del sistema por organismo acreditado a tal efecto, exige
la demostración inequívoca, mediante los medios
requeridos (registros históricos), del adecuado funcionamiento
del mismo, siendo aconsejable, en este sentido, la realización
de una validación interna previa a la auditoría
de certificación.